lunes, 26 de mayo de 2014

¿CUAL ES TU MARCA PERSONAL?




Si tu familia, tus amistades, tus compañeros o compañeras y tus jefes, sólo pudieran recordarte por una cosa,  

¿Cuál sería?







domingo, 18 de mayo de 2014

DIFERENCIA NO ES LO MISMO QUE DESIGUALDAD


Como ya hemos dicho en otras ocasiones el éxito de un proyecto empresarial depende en gran medida del personal que compone su plantilla.

Hay empresas que a la hora de conformar su capital humano se decantan por hombres. En muchas otras, aún habiendo igualdad numérica son las mujeres las que ocupan puestos auxiliares. 

La promoción profesional de las mujeres está plagada de obstáculos.  Las mujeres tienen entre  25 y un 40% menos de probabilidades de ascender a puestos directivos que los hombres.[i]

Una trabajadora de unos importantes almacenes me aseguraba que allí, en ese establecimiento existe una jefa de cajera, una jefa de mercería y una jefa de frutería pero desde luego es muy difícil o casi imposible encontrar una jefa de  planta. Las plantas o departamentos están dirigidas por hombres que a su vez son el jefe de la jefa de cajeras  o  el jefe de la jefa de mercería...

En cuestiones salariales en el 2012, se calculaba que las mujeres cobraban de media en España un 43% menos que los hombres mujeres y  según la Agencia Tributaria, la diferencia iba en aumento, además dejaba claro que accedíamos a trabajos en peores condiciones que los hombres.

Pero, la discriminación comienza mucho antes de acceder a la empresa. Está en la mente de quien detecta la necesidad de un puesto de trabajo en la compañía y establece qué requisitos deben cumplir las personas que lo van a desempeñar.

A las mujeres se le han atribuido características tales como: muy buenas organizadoras, comunicativas-habladoras-, sensibles, cariñosas, pacientes y serviciales. Por el contrario  a los hombres se les calificó como mucho menos sensibles, enérgicos, más  fuertes, más activos y decididos.

Este reparto de papeles  trajo consecuencia una segregación laboral: las mujeres accederían  a  determinadas ocupaciones consideradas femeninas -enfermeras, profesoras, secretarias - y ellos accederían a ocupaciones más técnicas -ingenieros, abogados...

Esa idea socialmente aceptada y transmitida de generación en generación, es lo que se conoce como,  estereotipos  de género que perjudican a las mujeres, coartándolas y limitando sus aspiraciones en beneficio de los hombres. Sabemos que los estereotipos son siempre interesados.

La famosa pregunta en una entrevista de trabajo   ¿Tiene usted familia?, ¿Tiene usted hijos?  tiene un valor diferente según si quien se enfrenta a la pregunta es un hombre o es una mujer. Si es un hombre se le supondrá esfuerzo, responsabilidad y compromiso con la organización.  Si es una mujer, se le supondrá absentismo laboral cuando la familia lo precise, falta de dedicación en favor de familia...

Se da por hecho que un hombre estará a disposición de la empresa veinticuatro horas al día. No nos olvidemos que hay hombres que disfrutan con la familia y dan prioridad al cuidado de sus hijos e hijas no lo dudarían. 

Las largas jornadas laborales, no son un sinónimo de mayor productividad. Cuanto menor sea el tiempo que lleve obtener el resultado deseado, más productivo es el sistema.

La motivación de la plantilla es un factor con mucho peso a la hora de lograr un nivel de productividad óptimo. Las condiciones laborales influyen en ese grado de motivación. Si a las interminables y agotadoras horas laborales, le añadimos conductas de discriminatorias, tendremos frustración, por ende tensiones  y por ende, desmotivación. Muy lejos estará el capital humano de alinearse con el proyecto empresarial.

Es verdad que hemos avanzado,  que gracias a nosotras mismas, a nuestro esfuerzo  hemos ido rompiendo barreras. Día a día hemos y seguimos obligadas a demostrar que hombres y mujeres  nacemos iguales, con las mismas necesidades físicas y emocionales. Somos diferentes pero iguales. La desigualdad surge cuando los hombres tienen mayor acceso a los recursos económicos y sociales.

Las leyes protegen a las mujeres. La empresas que ejerce discriminación laboral por cuestión de género tiene un comportamiento no sólo carente de ética, sino que es antijurídico  y se convierte en sospechosa. ¿Qué pueden esperar de ella sus clientes, sus proveedores, la sociedad en general?.

En resumen, la discriminación por cuestión de género no es rentable. Pierden Las empresas pierden talento femenino en su capital humano y perder talento significa perder productividad y por tanto reducción de beneficios y competitividad. 







[i] estudio del Observatorio Mujer Empresa Economía de la Cámara de Comercio de Barcelona  2012

¿POR QUÉ UNA MUJER NO?



Observemos a la persona que detecta que la empresa necesita un puesto de trabajo y describe cuáles son los requisitos debe reunir la persona que lo desempeñe.  

Veamos algunas de las excusas o falacias que esgrimirá para no contratar a una mujer:
  

·         No seleccionamos a mujeres porque hay clientes o usuarios que están acostumbrados a tratar con hombres.

·         Las mujeres no quieren asumir puestos directivos porque no pueden compaginar la vida personal y la atención a la familia.

·         Las mujeres se desenvuelven peor en los puestos de almacén.

·         A las mujeres no se le dan las bien  las máquinas.

·         Los puestos de venta se les dan mejor a los hombres porque son más agresivos.

·         Las mujeres no tienen carácter para dirigir grupos.

·         Los hombres aguantan mejor los momentos de tensión o duros que las mujeres.

·         Los hombres están disponibles siempre y las veinticuatro horas para la empresa. Por el contrario las mujeres dan prioridad al cuidado de la familia, el hogar, los hijos e hijas.

·         La maternidad supone absentismo laboral.

·         Los hombres son más inteligentes que las mujeres.



jueves, 1 de mayo de 2014

¿QUE ES UNA ENTREVISTA DE TRABAJO?


E capital humano es el activo más importante de una organización. 

Es muy difícil que un proyecto empresarial tenga éxito, si no cuenta con personas adecuadas que satisfagan las necesidades de la empresa.

De todo ello podemos deducir que la selección de personal es clave a la hora dotar a la empresa de las y los profesionales más idóneos para llevar a cabo dicho proyecto.

El departamento de recursos humanos se encarga, entre otras funciones, de detectar las necesidades de personal que se traducen en puestos de trabajo y del proceso de selección para cubrir dichas necesidades.

Una vez diseñados los puestos se procede a la selección de personal en base a dos variables: requisitos del puesto -funciones a desempeñar, formación y experiencia necesarias...- y el perfil personal y profesional de quienes lo van a desempeñar.

La entrevista de trabajo es una de las etapas de este proceso y es aquí donde las personas responsables de llevarla a cabo deberán decidir, entre todas las candidaturas presentadas, la que cumple con lo que el puesto exige, o lo que es lo mismo, la más idónea para realizarlo de manera eficiente.

Por otro lado, quien aspira a acceder a un puesto de trabajo, tiene ya claro cuál es su objetivo profesional. Objetivo que ha elaborado en base a sus características personales, formación, su experiencia, sus preferencias -tipo de trabajo, sector- e incluso sus expectativas salariales.

Por tanto, en una entrevista de trabajo es una conversación existen dos partes igual de importantes que comparten información: La empresa que oferta las vacantes, representada por un seleccionador o seleccionadora y las personas que aspiran a ocupar esas vacantes.

El papel de la empresa en la entrevista de trabajo.

Utiliza esta herramienta para evaluar si el o la demandante cumple con las exigencias del puesto, si tienes aptitudes, conocimientos y si realmente quieres llevarlo a cabo.

Un buen profesional, proporcionará un clima agradable en el que el candidato o candidata, se sienta a gusto y  no se dejará llevar por sus creencias o valores; es decir, neutralizará el efecto subjetivo que pudiera surgir y centrarse en la trayectoria profesional de la o el aspirante, evitando preguntas irrelevantes para el puesto de trabajo como creencias religiosas o políticas. 

Durante la entrevista debe mantener una conducta respetuosa, no ser ofensivo y no transgredir el derecho a la dignidad de la persona. Todas estas conductas son sancionables por infringir derechos fundamentales. 

Las leyes tampoco permiten las conductas discriminatorias. Las mujeres serán tratadas y evaluadas con los mismos criterios que los hombres, es decir, aplicándose los principios de igualdad de mérito y capacidad. Cuando, se hacen preguntas de índole privado como por ejemplo, el estado civil, familiar, orientación sexual etc. y estas circunstancias son ajenas al puesto, es decir no influyen en su desempeño, es porque existe  la intención de discriminar. 

Queda claro pues, la importancia de la competencia de los integrantes del departamento de RRHH para no incurrir en ilegalidades pero es que además, una elección incorrecta puede acarrearle a las empresas consecuencias económicas no deseables.

El Papel del candidato o candidata al puesto en la entrevista de trabajo. 

Antes de nada examen de conciencia: Eres un profesional o una profesional que vas a ofrecer tus servicios a la empresa y el hecho de que hayas pasado a esta fase es un buen síntoma. La empresa está interesada. Ambas partes estáis en principio, interesadas. No adoptes una actitud de inferioridad, no tienes por qué. Es más si lo haces no existirá sintonía y es muy posible que la comunicación no fluya y el mensaje quede distorsionado o ni siquiera llegue. Puede incluso que descubras que no es lo que esperabas. 


Utiliza la entrevista de trabajo para comprobar si ese puesto responde a tu objetivo profesional y si estás preparado o preparada para su desempeño. En caso afirmativo hay que hacer llegar el mensaje de que puedes-tienes aptitudes-, sabes -tienes conocimientos- y quieres desempeñarlo. 

Acceder a la entrevista por la que llevabas tiempo esperando, no consiste sólo en dar gracias por estar allí  y limitarte a esperar las preguntas y sentarte con la espalda recta. 
No puedes adoptar una actitud pasiva. Tienes que participar de forma activa

Participar activamente, significa empezar por el principio: investigar previamente a la empresa y a su sector:  Política de empresa, productos que comercializa y público al que se dirige, si está en expansión, su competencia. ¿Tiene alguna deficiencia que tu puedas subsanar? y si profundizamos en nuestra investigación podremos averiguar, cuáles son sus planes. 

Toda esta investigación  te servirá primero, para responder a la pregunta de rigor, ¿Que sabe usted de nuestra empresa?. Ya sabemos que no contestar adecuadamente, demuestra poco interés además de falta de cortesía y segundo te servirá para hacerte una idea de sus fortalezas y debilidades lo que a su vez te dará la la pista de lo que pueden estar buscando. 

En cuanto a ti, hazte preguntas: Quién eres y qué sabes hacer bien. Cuáles son tus fortalezas y tus puntos débiles. Qué va a ganar la empresa contigo. Qué puedes aportar tu diferente a los demás. Las respuestas serán tus argumentos.

Durante la entrevista deberás resaltar tus cualidades, esas que aportan valor al puesto. 

Si percibes que la persona que te entrevista duda sobre tu idoneidad, podrías preguntarle ¿Qué me falta para cumplir sus expectativas?.

No es tan difícil como parece: Ponte en lugar de esa empresa que necesita vender más y mejor y ha detectado que necesita incorporar  un vendedor o vendedora en su plantilla, ¿qué le exigirías  a un posible candidato o candidata?. El consumo ha variado mucho. Existen nuevos hábitos de compra. Las redes sociales no son ya una cuestión del futuro, son el presente si se quiere vender y crecer. Así que lo de siempre ya no sirve.

Decíamos también,  que la oferta debe estar en consonancia con tu objetivo profesional. Así que p
resta atención a tu interlocutor o interlocutora para saber en qué consiste el puesto, sus requisitos y las condiciones laborales, ¿es lo que buscabas?. Para evitar malos entendidos, no dudes en hacer preguntas, siempre en tono amable evitando cualquier signo de agresividad. 

Todo el mundo, o casi todo el mundo, necesita trabajar para vivir. Hay muchas personas que buscan trabajar en lo que sea pero debemos asumir que a pesar de las necesidades, hay puestos que no los podremos llevar a cabo y no nos queda otra que decir que NO.

En conclusión, una entrevista de trabajo es una conversación en dos sentidos. Las dos partes ofrecen. La una un puesto de trabajo, la otra profesionalidad a la hora de desempeñarlo con eficiencia. Las dos tienen intereses que satisfacer.